Propiedades medicinales de la alcachofa y su planta Las alcachofas no solo son un alimento muy valioso por su aporte de vitaminas y minerales, y sus escasas grasas. Además se les atribuyen numerosos efectos terapéuticos. Son un diurético excelente, muy útil para favorecer la emisión de orina y aliviar trastornos urinarios como la infección de vejiga y uretra, las piedras en el riñón, el exceso de ácido úrico y urea o los edemas. Las hojas de la alcachofa ayudan a mantener a raya la tensión arterial. Por sus principios amargos, la alcachofa estimula la secreción de jugos gástricos y abre el apetito, por lo que se aconseja a personas debilitadas, inapetentes y anoréxicas. La cinarina, de efecto hepatoprotector, ayuda a recuperar las funciones de filtraje del hígado tras una intoxicación o trastorno hepático –hepatitis, cirrosis, ictericia, etc.–, favorece la secreción de bilis y previene los cálculos de vesícula. Consejos de uso Infusión: Poner 1 cucharadita de planta por taza. Añadir agua hirviendo, dejar reposar 5-10 minutos y filtrar. Decocción (raíz, tallos): Echar la planta en agua hirviendo, hervir durante 2-5 minutos, dejar reposar 5-10 minutos y filtrar, en la proporción de 1 cucharadita por taza.