La vitamina C tiene las siguientes funciones: Mejora la visión y ejerce función preventiva ante la aparición de cataratas o glaucoma. Es antioxidante, por lo tanto neutraliza los radicales libres evitando así el daño que los mismos generan en el organismo. Es antibacteriana, por lo que inhibe el crecimiento de ciertas bacterias dañinas para el organismo. Reduce las complicaciones derivadas de la diabetes tipo II. Disminuye los niveles de tensión arterial y previene la aparición de enfermedades vasculares. Tiene propiedades antihistamínicas, por lo que es utilizada en tratamientos antialérgicos, contra el asma y la sinusitis. Ayuda a prevenir o mejorar afecciones de la piel como eccemas o psoriasis. Es cicatrizante de heridas, quemaduras, ya que la vitamina C es imprescindible en la formación de colágeno. Aumenta la producción de estrógenos durante la menopausia, en muchas ocasiones esta vitamina es utilizada para reducir o aliviar los síntomas de sofocos y demás. Mejora el estreñimiento por sus propiedades laxantes. Repara y mantiene cartílagos, huesos y dientes. La deficiencia de vitamina C o carencia de vitamina C (ácido ascórbico) puede producir o verse reflejada por: Inflamación y sangrado de las encías. Piel áspera y reseca. Hematomas espontáneos. Deficiencia en la cicatrización de heridas. Sangrado nasal. Dolor e inflamación articular. Anemia. Esmalte dental debilitado. La carencia mas grave de vitamina C se conoce como escorbuto, que se observa con mayor frecuencia en ancianos y desnutridos. El escorbuto esta caracterizado por un debilitamiento general del organismo, anemia, encías inflamadas y hemorragias. Ingredientes: Por cada 100gr: Ascorbato de sodio (95,93 g) Stevia reboudiana 98% (0,067 g) y aroma de naranja Modo de uso: Tomar de 1 a 3 dosificadores al dia o según la recomendación del profesional.