Pintura Daniel Medina Acrílico sobre MDF 37x33cm Ciudad de México. 2024 El fondo rojo actúa como un campo de fuerza, un espacio cargado de pulsación vital donde las esferas —de distintos tamaños y profundidades— crean un movimiento orgánico que recuerda a una danza molecular o a un mapa cósmico en perpetua expansión. La textura brillante y el uso del relieve invitan al espectador a experimentar la obra tanto con la vista como con la percepción táctil, característica que distingue la investigación plástica de Medina. Esta composición se inserta dentro de su línea de abstracción geométrica sensorial, en la que el artista combina precisión formal con una intensa carga emocional. La obra es, en esencia, un estudio sobre la armonía dinámica, donde el color se convierte en materia viva y el espacio, en un plano de resonancia visual.