Calamar de playa del Mediterráneo, capturado cerca de costa con arrastre artesanal. Tierno, con sabor dulce y textura fina. Nada que ver con el calamar congelado de mostrador. La diferencia se nota desde el primer corte: la pluma sale entera, las patas mantienen forma, la carne aguanta plancha sin volverse goma. A la plancha en anillas con ajo y perejil; a la romana en harina y huevo cuando entran muy frescos; en arroz negro de tinta para fiesta de domingo; o en chipirones a la plancha cuando son piezas pequeñas. Te lo dejamos como te convenga: entero (con tinta intacta para arroz negro) o limpio y listo para cocinar (sin pluma, sin tripas, sin pico. Solo cortar y a la sartén). Dos formatos: ~500 g (1-2 pers., 2-4 piezas según calibre) o ~1 kg (3-4 pers.). Envasado y SEUR Frío. Pesca de costa, disponible casi todo el año según lonja. Peso aproximado ±10 %. Si lo recibes fresco, congélalo al llegar a casa sin pérdida de calidad.