El nuestro es el cangrejo real ruso, el king crab de los mares más fríos: la misma especie gigante de Kamchatka que hizo famoso al cangrejo ruso en las marisquerías de medio mundo. Las patas llegan cocidas y ultracongeladas en origen, con la cocción hecha nada más capturarlo: así viaja el king crab allá donde se aprecia, y así conserva intactos la textura y el dulzor.Son patas de buen calibre y te las servimos porcionadas, listas para descongelar y comer. Déjalas de un día para otro en la nevera y están perfectas: frías con un poco de mayonesa o limón, o marcadas 2-3 minutos a la plancha con mantequilla. La carne es blanca, dulce y fina, y se saca entera de la pata.Es marisco de celebración, de los que presiden la mesa. La ración de 500 g resuelve el capricho de dos, y el kilo o el kilo y medio dan para mesa larga. Guárdala en el congelador hasta la víspera. El peso es aproximado, puede variar un 10% arriba o abajo., en caja isotérmica.