El Caramelo es un queso divertido y sorprendente. Durante el afinado de estas piezas y cuando la corteza se acaba de desarrollar, se recubre en la parte superior con ajedrea y granos de pimienta rosa. Así, las notas lácticas y caprinas del queso se funden en un equilibrio sutil con el aroma de las hojas de ajedrea, una planta mediterránea, de conocidas propiedades culinarias y terapéuticas, con un aroma intenso, cálido semejante al del orégano y el tomillo, y ligeramente picante. La sintonía de la ajedrea con la pimienta rosa es evidente, que recuerda a la pimienta negra, pero con notas dulces y afrutadas. El queso se desuera en saco tras el proceso de fermentación de la leche, lo que permite controlar el grado de humedad con el que se lleva al molde. Es precisamente ese control de la humedad en la pasta y el salado lo que permite al quesero controlar los desarrollo de la flora de superficie, para conseguir un tapiz de levaduras y mohos que conforman una corteza atractiva y productora de enzimas, las últimas responsables de la textura y aroma que encontramos en el queso Para degustar toda la riqueza de sabores se recomienda el consumo a temperatura ambiente.