El Carnotaurus sastrei fue un gran terópodo abelisáurido que vivió durante el Cretácico Superior, hace aproximadamente 70 millones de años, en lo que hoy es Sudamérica, particularmente en la región de la Patagonia argentina. Con una longitud estimada de entre 7.5 y 9 metros y un peso de más de una tonelada, el Carnotaurus destacaba por su aspecto inconfundible: un cráneo corto y robusto, pequeños pero notorios cuernos sobre los ojos, y brazos extremadamente reducidos, aún más que los del Tyrannosaurus rex. Aunque hasta la fecha no se han encontrado huevos que puedan atribuirse directamente al Carnotaurus, los científicos han podido hacer estimaciones basadas en el tamaño corporal del animal y comparaciones con huevos de otros terópodos de características similares. Se cree que los huevos del Carnotaurus habrían sido de forma alargada y alcanzado entre 30 y 40 centímetros de longitud, con un peso estimado de 3 a 5 kilogramos. Estos huevos probablemente se depositaban en nidos colectivos o en lechos preparados en el suelo, siguiendo un patrón común en muchos dinosaurios terópodos. En cuanto a su tamaño al nacer, los ejemplares recién salidos del cascarón eran considerablemente más pequeños que los adultos. Un Carnotaurus neonatale habría medido aproximadamente entre 60 centímetros y 1 metro de longitud, con un peso que posiblemente oscilaba entre 10 y 15 kilogramos. A pesar de su reducido tamaño, estas crías presentaban proporciones corporales adaptadas a la movilidad, con patas traseras largas y delgadas que les habrían permitido moverse con rapidez desde edades tempranas, lo cual sería crucial para escapar de depredadores y comenzar a valerse por sí mismos. El estudio del tamaño de los huevos y del crecimiento inicial del Carnotaurus aporta pistas valiosas sobre su estrategia reproductiva y su biología del desarrollo. Aunque gran parte de esta información aún se basa en inferencias indirectas, continúa ampliando nuestro entendimiento sobre cómo estos grandes predadores surgían a partir de crías sorprendentemente pequeñas y vulnerables, en un mundo dominado por reptiles gigantes. Increíbles réplicas con calidad de museo y con un alto grado de rigor científico en los que se ha empleado para su desarrollo un exhaustivo estudio paleontológico para crear este magnífico modelo. Medidas aproximadas del esqueleto: Escala 1:2 Completa Longitud 85 mm Altura 175 mm Ancho 46 mm Longitud hocico-cola 400 mm Escala 1:1 Kit de montaje dos piezas Longitud 169 mm Altura 350 mm Ancho 92 mm Longitud hocico-cola 800 mm