Cebolla Granulada La cebolla granulada es uno de esos básicos que no pueden faltar en ninguna cocina. Aporta todo el sabor de la cebolla, pero con la comodidad de tenerla siempre lista para usar, sin pelar, sin cortar y sin llorar. Su textura granulada la hace perfecta para repartir el sabor de forma uniforme en carnes, guisos, salsas, adobos, sofritos, hamburguesas, patatas, arroces, verduras y recetas al horno. Es ideal para dar un toque sabroso y ligeramente dulce a tus platos de diario sin complicarte. A diferencia de la cebolla fresca, la cebolla granulada tiene una vida útil más larga y es muy fácil de dosificar. Solo tienes que añadir una pequeña cantidad durante la cocción o directamente sobre el alimento antes de cocinarlo. Perfecta para quienes quieren cocinar más rápido, potenciar el sabor de sus recetas y tener siempre a mano un ingrediente versátil. Usos recomendados Úsala en carnes, pollo, hamburguesas, salsas, guisos, cremas, arroces, verduras, patatas, marinados, aliños y mezclas de especias caseras. Por qué te va a gustar Con la cebolla granulada puedes darle más sabor a tus recetas en segundos. Es práctica, intensa, fácil de usar y combina prácticamente con todo. Modo de uso Añade al gusto durante la cocción o espolvorea directamente antes de cocinar. También puedes mezclarla con ajo, pimienta, pimentón, sal u otras especias para crear tus propios sazonadores caseros.