Un blanco de alta gama Excelente integración entre fruta fresca, notas sutiles de barrica y una acidez que aporta tensión y persistencia. Crianza: 12 meses en barricas de segundo uso previamente destinadas a vinos blancos, logrando un perfil elegante donde la madera acompaña sin dominar. Vista: tonos amarillo paja muy pronunciada con matices dorados y cobrizos, reflejando su paso por madera. Aromas: notas de piña, manzana madura y cítricos propios de la variedad. Posteriormente, emergen aromas derivados de la crianza como maple muy ligero, caramelo y especias como vainilla y anís, junto con una sutil mineralidad, lo que aporta carácter y longevidad. Boca: Entrada suave, con acidez media-baja. Ofrece sabores que evocan miel y mantequilla, aportando una sensación untuosa. El final presenta un toque sutil de amargor que prolonga la sensación en boca, facilitando el maridaje con una amplia variedad de alimentos. Un vino equilibrado, limpio y expresivo. Gracias a la intensa expresión frutal, mineralidad natural y vibrante acidez que aporta nuestro terroir de altura, este Chardonnay permite una crianza prolongada sin perder frescura. Maridaje recomendado: ● Mariscos camarones, cangrejo. ● Pescados grasos como salmón o atún a la parrilla, lobina a la mantequilla. ● Aves con salsas cremosas, como pollo en salsa de mostaza o pavo al horno. ● Quesos suaves y cremosos, como brie o camembert. ● Pastas con salsas blancas, como fettuccine Alfredo. ● Vegetales asados o gratinados, como espárragos o alcachofas.