No se puede comer, pero querrás hacerlo.Su aroma a chocolate fundido es puro placer olfativo: cálido, dulce y adictivo.Una vela perfecta para encender cuando te apetece mimarte sin remordimientos (ni azúcar). ¿Qué la hace especial? - Hecha a mano en pequeños lotes, con mimo y atención al detalle. - Elaborada con cera de soja 100% natural, biodegradable y sin parafina. - Sin aditivos, con fragancias de alta calidad libres de ftalatos y disruptores endocrinos. - Vegana y no testada en animales. - Su combustión es limpia y duradera. - Presentada en un recipiente de cristal reutilizable, la hace elegante y versátil.Un formato de 300 g (unas 50 h de duración) ideal para regalar o disfrutar en casa. Advertencia: Encenderla puede hacerte comprar alguna tableta de chocolate...😏