Compsognathus longipes fue un pequeño dinosaurio terópodo celurosaurio del Jurásico Superior de Europa, conocido principalmente por dos esqueletos casi completos procedentes de los famosos depósitos de calizas litográficas de Solnhofen, en Baviera, Alemania, y de Canjuers, en el sureste de Francia. Descrito originalmente por Johann Andreas Wagner en 1861, este taxón se convirtió en una de las especies clásicas de la paleontología europea y durante mucho tiempo fue célebre por representar uno de los dinosaurios no avianos de menor tamaño conocidos. Su nombre genérico significa “mandíbula elegante” o “mandíbula refinada”, mientras que el epíteto longipes alude a sus largas extremidades posteriores. Desde el punto de vista geológico, Compsognathus longipes vivió durante el Jurásico Superior, especialmente en el intervalo Kimmeridgiense final–Titoniense, hace aproximadamente 150 millones de años. Los ambientes de Solnhofen y Canjuers correspondían a sistemas lagunares costeros, islas, zonas carbonatadas someras y cuencas de sedimentación fina, donde las condiciones especiales de conservación permitieron fosilizar con gran detalle reptiles, peces, invertebrados, pterosaurios, aves primitivas como Archaeopteryx y pequeños dinosaurios terópodos. El ejemplar francés de Canjuers fue revisado en 2006 y considerado sinónimo subjetivo de Compsognathus longipes, ampliando el conocimiento anatómico de la especie más allá del ejemplar bávaro original. Morfométricamente, Compsognathus longipes fue un terópodo pequeño y grácil. El ejemplar alemán, tradicionalmente interpretado como un individuo de menor tamaño, mide aproximadamente 85–90 centímetros de longitud total, mientras que el ejemplar francés alcanza alrededor de 1,20–1,25 metros. Su altura a la cadera habría sido reducida, aproximadamente entre 25 y 35 centímetros según el individuo y la postura reconstruida, y su masa corporal probablemente se situaba en el rango de unos pocos kilogramos. Estas proporciones lo convierten en un animal ligero, rápido y de silueta muy estilizada, muy distinto de los grandes terópodos depredadores del Jurásico. La literatura sobre compsognátidos lo sitúa como representante de un conjunto de celurosaurios basales de pequeño tamaño, generalmente próximos a un metro de longitud. Anatómicamente, Compsognathus longipes presentaba un cráneo estrecho y alargado, mandíbulas delicadas, dientes pequeños y afilados, cuello flexible, tronco ligero, cola larga y extremidades posteriores proporcionalmente desarrolladas. Sus patas largas sugieren una locomoción activa y ágil, adecuada para desplazarse con rapidez por ambientes insulares o costeros. Las extremidades anteriores eran más cortas que las posteriores, pero funcionales, con manos capaces de participar en la sujeción de pequeñas presas. Estudios específicos sobre la morfología manual de Compsognathus han sido relevantes para revisar el diagnóstico de Compsognathidae y la evolución temprana de la mano en celurosaurios basales. La dieta de Compsognathus longipes está entre las mejor documentadas para un pequeño terópodo jurásico gracias a la preservación de contenidos abdominales. El ejemplar alemán conserva restos de un pequeño lagarto en la región abdominal, tradicionalmente identificado como Bavarisaurus, mientras que el ejemplar francés muestra restos de pequeños reptiles parcialmente digeridos. Esta evidencia indica que Compsognathus fue un depredador activo de pequeños vertebrados, probablemente capaz de capturar lagartos, crías de reptiles, insectos grandes y otros animales de tamaño reducido. Su morfología ligera, dentición fina y extremidades posteriores largas encajan con un estilo de vida de cazador rápido y oportunista. Aunque no se conocen impresiones directas de plumas asociadas a Compsognathus longipes, su posición dentro de Coelurosauria y la evidencia de integumentos filamentosos en compsognátidos relacionados, como Sinosauropteryx, hacen plausible reconstruirlo con algún tipo de cobertura filamentosa simple, al menos parcial. Esta interpretación debe aplicarse con cautela, diferenciando entre evidencia directa y reconstrucción comparativa, pero resulta coherente con la visión moderna de muchos pequeños terópodos celurosaurios como animales de aspecto más aviano que reptiliano clásico. Medidas aproximadas del Compsognathus: Escala 1:10 Completa Longitud 98 mm Altura 50 mm Ancho 17 mm Longitud hocico-cola 120 mm Escala 1:6 Completa Longitud 163 mm Altura 83 mm Ancho 28 mm Longitud hocico-cola 200 mm