Es una pequeña obra de arte en vidrio soplado, diseñada y fabricada en España de forma completamente artesanal. Esta copa parece surgir del fondo del mar, con una base que imita el movimiento fluido y ondulante de las algas que sostienen delicadamente un cáliz transparente.. Nace del fuego y el soplo lento de las manos que la crean y susurran la historia del vidrio vivo, moldeado con paciencia, tiempo y calor. Esta obra escultórica nos conecrta con lo esencial: la vida en movimiento, el arte de lo imperfecto. No hay dos iguales, cada curva, cada textura en relieve es única, como si la misma naturaleza hubiese intervenido en su creación porque cada una se moldea con la natural imperfección de lo hecho a mano. Es frágil, como los corales que habitan el fondo del océano y por eso vale la pena cuidarla.