Roberto Bear Pintura Técnica mixta 117 x 52 x 36 cm Primera escultura abstracta generada por el autor como resultado de su proceso creativo durante un estudio de las figuras geométricas, principalmente del potencial de los círculos y las formas redondas. Si bien en el imaginario colectivo el corazón ha sido plasmado como un triángulo invertido del que sobresalen dos formas circulares en la parte superior que representan los dos ventrículos del órgano humano, en sentido estricto la imagen real se asemeja más a la del puño de una mano, enervado por venas y coronado con gruesas arterias. De manera radical y con una forma caprichosa, el autor recrea el corazón por medio de una estructura circular robusta y redonda, elongada verticalmente, con la que evoca el flujo circular del torrente sanguíneo. Destacan en la parte de encima dos apéndices cilíndricos, el de la izquierda y más grande representa a la vena cava superior; mientras que el de la derecha, más pequeño, es la representación de la aorta.