El Disodium EDTA es una sal sódica del ácido etilendiaminotetraacético. Su función principal es capturar y neutralizar iones metálicos (como hierro, cobre, calcio o magnesio) que pueden estar presentes en el agua o en los ingredientes cosméticos. Beneficios principales Previene la oxidación y el enranciamiento: Atrapa los metales pesados que aceleran la degradación de aceites, fragancias y colorantes. Ayuda a mantener el color y olor original de los productos. Mejora la eficacia de los conservantes: Refuerza la acción de conservantes como el fenoxietanol, benzoato de sodio, sorbato de potasio, etc. Permite usar menores concentraciones de conservantes sin perder efectividad. Evita la decoloración de jabones y champús: Reduce la aparición de manchas marrones o grises provocadas por metales en el agua. Aumenta la estabilidad del pH: Mantiene el equilibrio de la fórmula por más tiempo, evitando variaciones de pH que afecten textura o conservación. Protege el cabello y la piel: En productos capilares, ayuda a remover residuos de metales del agua dura, evitando que el cabello se reseque o pierda brillo. En productos faciales, previene irritaciones relacionadas con la oxidación de ingredientes activos. Modo de uso Soluble en agua, no en aceites. Disolver primero en la fase acuosa caliente (70 °C aprox.) antes de mezclar con los demás ingredientes. Si se añade en frío, se recomienda disolver en un poco de agua tibia destilada antes de incorporarlo.