El Llamado, 2025 acrílico sobre lienzo 60 x 40 cm Aquí exploro la unión entre la mancha abstracta y la figuración como un lenguaje orgánico y fresco. Me interesaba trabajar con una figura central, semitransparente, que parece emerger o responder a una presencia externa, evocando un momento de intensa emoción y transición. Usé una paleta dominada por rojos, naranjas y amarillos para transmitir energía, urgencia y vitalidad, contrastados con fondos más oscuros que aportan profundidad y tensión. La gestualidad de la mancha y la presencia figurativa conviven en equilibrio, creando un dinamismo que refleja el impulso interior y la necesidad de actuar. Para mí, esta pintura representa la convocatoria interior: ese instante en el que la conciencia despierta y se impone la urgencia de responder a un propósito revelado.