Con qué color se entenebreció mi corazón, todo cuanto veía era muerte para mí. Le buscaban por todas partes mis ojos y no le hallaban. Y llegué a odiar todas las cosas porque no le hallaban entre ellas, ni me podían decir: "Mírale, ahí viene", como antes, cuando venía después de una ausencia.Yo mismo me convertí en un gran enigma, para mí oscuro, y preguntaba a mi alma por qué estaba triste y por qué estaba tan alterada, pero mi alma no sabía qué responderme. Estas páginas pretenden ser una guía y apoyo para momentos de oración, parón... donde encontrarás oraciones y textos que te pueden servir para rezar y profundizar. Pero lo más importante es que te dejes llevar por el Espíritu Santo y que disfrutes de esos momentos de estar a solas con Él.