Vibrante, aromático y lleno de matices. Ligero en boca, con una parte floral muy marcada y esa fruta dulce que hace que cada sorbo cambie un poco. Cultivado en las tierras altas de West Arsi, una de las regiones más prometedoras de Etiopía, combina altitud extrema, variedades autóctonas y un procesado natural muy cuidado. Las cerezas maduras se secan lentamente sobre camas africanas, permitiendo que el grano absorba los azúcares y aromas del fruto. El resultado es una taza vibrante, aromática y profundamente expresiva, con un dulzor natural muy marcado y una complejidad que evoluciona sorbo a sorbo. Trabajado por Testi Coffee, uno de los productores más reconocidos del país por su enfoque en calidad y sostenibilidad, este lote orgánico refleja el potencial del café etíope cuando se respeta el origen y el ritmo natural del proceso.