Las principales propiedades cosméticas que se le atribuyen al jengibre son: antiinflamatorias, antioxidantes, antifúngicidas, antivirales, analgésicas, antisépticas, calmantes y tonificantes. En cuanto a los beneficios para la piel y el cabello, el jengibre puede ayudar a: Combatir el envejecimiento: el kion contiene gingerol y ácido ascórbico (vitamina C). Se trata de dos antioxidantes que protegen tu piel del daño causado por los radicales libres que aceleran la aparición de arrugas. Limpiar y exfoliar la piel: actúa como astringente y purifica la piel al eliminar las células muertas acumuladas sobre ellas. Hidratar y aumentar la elasticidad de la piel: al prevenir la degradación acelerada de colágeno, responsable de mantener la piel firme y elástica. Suavizar y dar luminosidad a la piel: el extracto de raíz de jengibre promueve la circulación de la sangre y aumenta la resistencia natural de la piel al estrés. Como resultado, la deja suave, luminosa y con un tono unificado. Cicatrizar las heridas: según un estudio, las sustancias fenológicas, como el gingerol y shogaol, que se encuentran en el jengibre aceleran la curación de los tejidos que han sido dañados mediante una herida en la epidermis. Tratar el acné: sus propiedades antiinflamatorias y antivirales pueden resultar eficaces para reducir la producción de sebo en el rostro, que puede dar lugar a la aparición de granos. Eliminar la caspa: ayuda a combatir la caspa del cuero cabelludo gracias a sus propiedades antifungicidas, dejándolo más limpio y suave al tacto.