Gorras…Resulta curioso que un peluquero —cuya labor es crear arte efímero en cada cabeza distinta— recurra precisamente a una gorra.Hace años trabajé para unos reconocidos grandes almacenes japoneses, donde los vendedores debían pasar desapercibidos, sin destacar, sin competir con la imagen del cliente.Aquella experiencia me llevó a una reflexión clara: debía crear mi propia marca, neutra pero auténtica, que me permitiera proteger mi identidad y comunicar sin necesidad de mostrarlo todo.Después de más de 20 años provando diferentes tejidos, sé que no siempre el cabello acompaña… pero también sé que hay recursos para cada etapa, para cada momento. Y que mientras tanto, una gorra puede ser el refugio… hasta que nuestro estilista de confianza nos devuelva el poder. Preguntar a ChatGPT //