JOE Barros Chaparro Pintura Acrílico sobre papel 24 x 33 cm (sin marco) Como admirador de las películas de Sergio Leone, una de las maravillosas consecuencias es que uno se topa con la música de Ennio Morricone, es serendipia pura. Me he basado en una fotografía del director. (La foto lleva el crédito de la agencia AP/Luca Bruno.) A veces me baso en la fotografía solo como referencia en unas posturas o expresiones faciales, pero esta vez se trataba de hacer un homenaje a un director que admiro y pues lo pinté así. Creo que es válido basarse en cualquier motivo para pintarlo siempre y cuando se aprecie la aportación del propio lenguaje plástico, como cuando se hace un ‘cover’ de una pieza musical. Ennio Morricone siempre dijo que su disciplina era la música aplicada, con esa humildad del artista al que se le comisiona la música para una película, su trabajo era una obra de apoyo a la gran obra maestra cinematográfica, lo grandioso fue reconocer que la música de Morricone por sí sola alcanzó el arte en todo su reconocimiento. Aquí la espátula jugó un rol importante, y el pincel fue complementario. ¡Ennio Morricone está vivo!