En la santería y la religión Yoruba, la jícara de coco (cáscara seca) es un elemento esencial y sagrado utilizado principalmente como recipiente para ofrendas (addimú), preparar sustancias rituales como la cascarilla, y conectar con los orishas como Eleguá, Shango y Yemayá. También se usa para absorber energías negativas, realizar limpiezas espirituales y colocar amuletos de protección. Ofrendas (Addimú): Se emplea como cuenco natural para llevar comida u ofrendas a los Orishas. Preparación de Rituales: Se utiliza para mezclar o guardar materiales sagrados, incluyendo hierbas o la preparación de cascarilla. Protección y Limpieza: Sirve para limpiar el hogar de malas vibraciones o como base para talismanes protectores. Adivinación: Forma parte de las herramientas utilizadas en la consulta al oráculo del coco (Obí).