Kaprosuchus saharicus fue un crocodiliforme extinto del Cretácico Superior, concretamente del Cenomaniense (hace unos 95 millones de años), que habitó el norte de África, en lo que hoy es el desierto del Sahara. Es conocido a partir de un cráneo casi completo hallado en Níger, perteneciente a la Formación Echkar, y destaca por presentar una de las morfologías craneales más extremas y especializadas entre los crocodiliformes mesozoicos. El rasgo más llamativo de Kaprosuchus es su dentición heterodonta altamente desarrollada, con tres pares de dientes caniniformes hipertrofiados que sobresalen de las mandíbulas superior e inferior incluso cuando la boca estaba cerrada. Estos dientes, largos, robustos y curvados, recuerdan a los colmillos de un jabalí, lo que dio origen a su apodo informal de “cocodrilo-jabalí”. A diferencia de los cocodrilos actuales, cuya dentición es relativamente uniforme, Kaprosuchus muestra una clara especialización para capturar, sujetar y desgarrar presas relativamente grandes o activas, posiblemente en ambientes terrestres. El cráneo, de algo más de 50 cm de longitud, es alto y robusto, con una región rostral profunda, órbitas oculares orientadas más lateral y frontalmente, y una narina dorsalizada. Presenta además protuberancias óseas rugosas en la región posterior del cráneo, formadas por los huesos parietales y escamosales, que probablemente cumplían funciones de exhibición visual, reconocimiento intraespecífico o protección. La orientación de los ojos sugiere una visión parcialmente estereoscópica, una característica poco común en cocodrilos modernos y coherente con un estilo de caza más activo y menos dependiente del acecho acuático. Aunque no se ha recuperado esqueleto postcraneal, las inferencias basadas en otros crocodiliformes terrestres africanos del Cretácico indican que Kaprosuchus pudo tener un cuerpo relativamente elevado sobre las extremidades, con una locomoción más eficaz en tierra firme que la de los cocodrilos actuales. Las estimaciones de tamaño corporal varían ampliamente, pero se propone una longitud total aproximada de entre 3,3 metros, dependiendo del modelo de reconstrucción utilizado. Desde el punto de vista paleoecológico, Kaprosuchus habitó ambientes fluviales y llanuras aluviales en un Sahara cretácico muy distinto al actual, caracterizado por ríos, lagos estacionales y una vegetación relativamente abundante, bajo un clima cálido con marcadas estaciones húmedas y secas. En este entorno convivía con una fauna diversa que incluía grandes dinosaurios terópodos, saurópodos, peces de gran tamaño y otros cocodrilomorfos, lo que sugiere una compleja red trófica. Kaprosuchus habría ocupado el nicho de depredador semiacuático o predominantemente terrestre, explotando presas que otros cocodrilos no podían capturar con facilidad. Medidas aproximadas del Kaprosuchus Escala 1:57 Completa Longitud 54 mm Altura 23 mm Ancho 19 mm Longitud hocico-cola 55 mm Escala 1:35 Completa Longitud 89 mm Altura 37 mm Ancho 30 mm Longitud hocico-cola 94 mm Escala 1:20 Completa Longitud 156 mm Altura 65 mm Ancho 55 mm Longitud hocico-cola 165 mm