El kenzan es una pequeña base con púas de metal que se coloca en el fondo de un recipiente con agua y permite fijar los tallos en la posición exacta que quieras. Es la herramienta tradicional del ikebana, pero funciona igual de bien para cualquier arreglo floral, minimalista o abundante, moderno o clásico. Con él puedes crear composiciones con la altura y el ángulo que prefieras, sin depender de floreros estrechos ni de espuma floral. Solo necesitas un plato, cuenco o jarrón bajo, algo de agua y tus flores favoritas. ¿Cómo se usa? Elige un recipiente (plato hondo, cuenco o jarrón bajo) y añade un poco de agua. Coloca el kenzan en el fondo; su peso hará que se mantenga fijo. Pincha los tallos sobre las púas, ajustando altura y ángulo hasta conseguir la composición que buscas. Añade flores, ramas o verdes poco a poco, jugando con los espacios vacíos. Disponible en dos opciones: Kenzan solo — para quienes ya tienen su recipiente y flores en casa, o quieren empezar a experimentar con sus propias composiciones. Kenzan + flores + jarrón — un pack completo con todo lo necesario para crear tu primer arreglo, ideal si es tu primera vez o prefieres no complicarte.