La L-arginina es una sustancia clave para el buen funcionamiento de nuestro organismo y aporta una serie de beneficios, muchos de ellos relacionados con su función como vasodilatador. En dosis altas, parece aliviar los síntomas de la angina de pecho. También tiene efectos positivos en personas sanas que padecen una presión arterial ligeramente elevada. Están probadas las propiedades sexuales de la L-arginina, ya que mejora la función sexual y la fertilidad. En el hombre, a umenta la cantidad y la motilidad de los espermatozoides y aporta más testosterona. En la mujer incrementa la funcionalidad del óvulo y el deseo sexual. Favorece la producción de hormonas del crecimiento. Ayuda a frenar la pérdida de memoria vinculada con la edad gracias a su acción «antiaging». Disminuye el riesgo de infecciones, mejora la cicatrización y acorta el tiempo de recuperación después de una operación quirúrgica. Favorece el desarrollo de la masa muscular y la recuperación al practicar deporte, pues elimina el amoniaco del tejido de los músculos después del esfuerzo, convertido en urea, a través de la orina. También ayuda a reducir los niveles de grasa corporal. Mejora la respuesta a la insulina y la función circulatoria de las personas diabéticas. Fortalece el cabello y previene su caída.