El calendario estacional español recorre frutas de hueso y bayas; melocotón, albaricoque, frambuesa, fresa, mora, mora de árbol, higo, ciruela, cereza, según la semana de cosecha. "La temporada" toma la fruta que está en el punto óptimo de madurez el día de producción y la liofiliza. Los ésteres C6, lactosa y antocianinas que llevan el carácter de frutas de hueso y bayas sobreviven todos a la sublimación al vacío intactos mientras el agua sublima; el color es llamativo, casi saturado hasta el punto de artificialidad pero biológicamente fiel. Cada lote lleva la firma de su semana de cosecha: melocotón y albaricoque a principios del verano, frambuesa a mediados del verano, mora a finales del verano, higo y ciruela entrando el otoño, cereza en primavera.