Este pequeño libro Los sublimes, de Enrique Soler Rodríguez, ha pasa-do desapercibido. Antes, en Puerto Rico, Arístides Moll Boscana habíarealizado una serie de semblanzas de algunos poetas modernistas, pu-blicada en el periódico La Democracia en 1906. Hasta donde he podidoinvestigar, allí se encargó de los siguientes poetas: Salvador Díaz Mirón,Manuel Gutiérrez Nájera, Julián del Casal, Guillermo Valencia, AmadoNervo y Julio Flores. Como lo había realizado Rubén Darío en Los raros(1896), siguiendo la tendencia de Paul Verlaine, el Pauvre Lelian de Lospoetas malditos, Soler Rodríguez extiende el espectro, a los fundadoresde la Nueva Escuela y define, a su vez, esa nueva Poesía, vetusta a unmismo tiempo, como la senda por la cual peregrina el poeta hacia elMisterio de la Existencia, de la Muerte, del Más Allá y de la Nada.Miguel Ángel NáterAutor: Enrique Soler Rodríguez