La cooperativa Maya Vinic nació en 1999 dentro de la organización civil Las Abejas, como respuesta a la violencia y las injusticias que marcaron a su comunidad, incluida la masacre de Acteal en 1997. Desde entonces, la cooperativa se ha sostenido en valores de igualdad, justicia y respeto a la tierra, convirtiendo el café en un símbolo de dignidad y autonomía. Su trabajo refleja la cultura tsotsil, tzeltal y la fuerza de familias que cultivan de manera orgánica, cuidando los recursos naturales y ofreciendo un producto que honra la memoria y la resistencia. Desde el inicio, su propósito fue claro: producir un café de alta calidad que recibiera un precio justo, fruto del esfuerzo campesino y de la tradición de sus antepasados. Con el tiempo, ampliaron su labor hacia otros cultivos, pero el café se mantuvo como el corazón de su proyecto, reconocido por su estabilidad y consistencia. Hemos trabajado con ellos durante años, respaldados por su café cuya presencia es constante y confiable. Han sido una base sólida en nuestro camino, recordándonos que la verdadera estabilidad en el café nace de comunidades que trabajan con integridad y resiliencia.