SINOPSIS Hablar de objeción de conciencia y desobediencia civil en el pensamiento del maestro Eckhart no es un anacronismo, porque estas dos son figuras jurídicas que no se inventaron en el siglo XIX con los análisis sobre la función opresora del Estado por parte de comunistas y anarquistas. Mucho menos aparecieron en política como una forma legítima de resistencia con la conferencia de 1846 de H. Thoreau. Ambas han existido siempre que el poder se ejerce de manera vertical y unilateral, sin escuchar a súbditos o agremiados, y sin flexibilizar la aplicación de la ley a cada caso particular. Ese era el caso de la hierocracia eclesiástica en el siglo XII, a la que hicieron frente los movimientos populares religiosos que no podían recibir otro marbete que el de heréticos. Meister Eckhart enfrentó uno y otros, solidarizándose con la pobreza del pueblo y objetando desde su conciencia moral la opulencia del Clero. Sin embargo, su actitud crítica dejó una incógnita: ¿puede la conciencia religiosa desobedecer a la autoridad suprema? ÍNDICE I. IntroducciónII. Herejes y místicosIII. Jesús de Nazaret y el apóstol PabloIV. El apóstol PabloV. Meister Eckhart, místico y herejeVI. Vida y obra del maestro EckhartVII. La intención del maestro EckhartVIII. Las dificultades del pensamiento del maestro EckhartIX. Maestro Eckhart místicoX. Claves para entender al maestro EckhartXI. La mística del desasimiento en el maestro EckhartXII. La concepción del mal en el maestro EckhartXIII. El ideal de pobreza en el pensamiento del maestro EckhartXIV. Sermón 12, Qui audit me (Eccli 24, 30)XV. El maestro Eckhart y la IglesiaXVI. La Iglesia en la Edad MediaXVII. Objeción de conciencia y desobediencia civilXVIII. Religión y objeción de concienciaXIX. El maestro Eckhart hoyXX. Bibliografía general