Milk Cleanser de DMK es un limpiador facial lácteo, no exfoliante, pensado para pieles lipídicas-secas, reactivas o comprometidas, y para quienes prefieren una textura tipo «leche». No apto para pieles con acné.Su acción hidrolizante ayuda a aflojar y eliminar los residuos retenidos en los poros gracias a la corteza de roble blanco, tensioactivo natural de la familia de las saponinas con propiedades antisépticas, astringentes y calmantes. Se completa con extracto de yuca, que favorece la capacidad de la piel para expulsar toxinas, corteza de abedul, astringente y calmante, y soja, que aporta lípidos vegetales de interés para pieles secas o sensibles.Indicado para pieles secas o reactivas, incluidas afecciones propensas a eczemas o dermatitis: ayuda a calmar y suavizar sin comprometer la barrera cutánea. Encaja como paso de limpieza dentro de una rutina profesional DMK.Textura láctea y suave: se mezcla una cantidad del tamaño de un guisante con agua, en la mano o con el pincel DMK, y se masajea con las yemas de los dedos húmedas durante 60 segundos. Se aclara con agua.