Su diseño orgánico, doble y entrelazado simboliza el pulso interior:el aliento que mantiene vivo el alma.Es un anillo que parece moverse con la piel, ligero, cambiante y profundamente humano.Representa la conexión entre cuerpo y emoción —el latido que fluye, constante, invisible.Una pieza que abraza desde dentro, recordando que la vida sucede en ese punto exacto donde el oro toca la piel.El toque burdeos, aplicado a mano, simboliza la energía vital contenida —el fuego que no arde hacia fuera, sino que habita dentro.Una joya para personas que pisan con intención y respiran belleza en cada gesto. Anillo ajustable elaborado en latón bañado en oro de 24 quilates, con acabado artesanal.Cada pieza se moldea y pinta a mano, incorporando detalles en tono burgundy en puntos estratégicos que realzan su volumen y carácter escultórico.El resultado es un diseño único, donde la precisión y la emoción se encuentran en perfecto equilibrio. Peso: 8gr.