Onchopristis numidus fue un pez cartilaginoso que vivió durante el Cretácico, hace unos 100 millones de años, en los ríos y deltas que hoy corresponden al norte de África y otras regiones del antiguo supercontinente Gondwana. A primera vista se habría parecido a los actuales peces sierra, con un cuerpo alargado y un hocico en forma de “sierra” que lo hacía inconfundible. Ese hocico, técnicamente llamado rostrum, estaba cubierto por una hilera de grandes dientes en forma de aguja que podían medir más de 30 centímetros. Le servía como un arma versátil: podía blandirla de un lado a otro para aturdir peces y otros animales acuáticos, facilitando su captura, pero también habría funcionado como defensa contra depredadores mayores, entre ellos gigantes como el Spinosaurus, con el que compartía hábitat. Se calcula que un Onchopristis adulto podía alcanzar hasta 8 metros de longitud, convirtiéndose en uno de los peces cartilaginosos más grandes de su tiempo. Como ocurre con los tiburones y rayas actuales, su esqueleto era de cartílago en lugar de hueso, lo que explica que los fósiles más comunes de este animal sean precisamente sus dientes y las espinas de su rostrum, mucho más resistentes al paso del tiempo. Los paleontólogos han encontrado abundantes restos de Onchopristis en depósitos fluviales del Sahara, lo que confirma que habitaba principalmente en aguas dulces. Este dato es importante porque muestra que, a diferencia de muchos tiburones actuales que dominan los mares, algunos peces cartilaginosos del Cretácico estaban perfectamente adaptados a ambientes de río. Medidas aproximadas del Onchopristis: Escala 1:35 Completo Longitud 82 mm Altura 24 mm Ancho 47 mm Longitud hocico-cola 105 mm Escala 1:20 Completo Longitud 120 mm Altura 49 mm Ancho 53 mm Longitud hocico-cola 185 mm