Hay cafés que se toman. Y hay cafés que se recuerdan.El Otagi Blend nació en las fincas de Tlacotengo y La Capilla, en Veracruz, México. A más de 1100 metros de altitud, bajo sombra, con variedades Gesha y Parainema que no se cultivan en cualquier sitio ni de cualquier manera. El tiempo y el cuidado que hay detrás se nota en cada taza.Es nuestro café más complejo y el que más nos representa. No porque lo digamos nosotros, sino porque cuando lo pruebas, entiendes por qué existe Novaicoffee.En nariz, dulce de leche y un toque floral de azahar. En boca, chocolate y limón con una acidez cítrica limpia que no cansa. El final es largo, a caramelo, de esos que te hacen quedarte un momento más sentado.Un café para tomarse con calma. Para el momento en que de verdad quieres disfrutarlo.