A little dragon and his favorite book make for a combustible combination in this clever picture book with a surprise ending. Cedric’s mom understands that the best stories are ripe for repetition, and she tries very hard to be patient. But sometimes dragons will be dragons—which is why this bedtime tale ends with an incendiary surprise / Es casi la hora de dormir de Cedric. Ya se ha tomado la leche y las galletas, se ha lavado los dientes y se ha bañado. Ahora lo único que falta por hacer es que la mamá de Cedric le lea una página de su libro favorito. Trata de un dragón igualito a él, y a Cedric le gusta tanto que, si por él fuera, lo escucharía una vez, y otra vez, y otra vez... Un dragoncito y su libro de cuento favorito forman una combinación altamente combustible y un cuento ilustrado con una sorpresa final.