Dos narcisos reales, preservados a mano y encapsulados en resina. Pétalos en tono marfil, suaves y ligeramente nacarados, con una corona central en amarillo ámbar que concentra toda la luz de la pieza. Cada flor conserva su forma natural, con pequeñas vetas y texturas visibles; todo natural, todo tal cual era la flor. Los narcisos van montados sobre aros de acero inoxidable, acompañados por un pequeño detalle inspirado en una abeja en tonos miel, negro y transparente. La combinación crea una pieza alegre, delicada y con movimiento, perfecta para dar un toque especial sin perder frescura. Cada pieza de Aurum Orchid es única e irrepetible. Al tratarse de flores naturales preservadas, pueden existir pequeñas variaciones en color, forma y tamaño que hacen de tus pendientes algo exclusivamente tuyo.