Cada pieza es única, elaborada con flores naturales cuidadosamente cultivadas o recolectadas, seleccionadas y preservadas para mantener su belleza en el tiempo. Ligeros y especiales, estos pendientes nacen de un proceso completamente artesanal, donde cada detalle se trabaja con calma e intención. La base de acero inoxidable los hace perfectos para el uso diario, permitiéndote llevar un pedacito de naturaleza contigo en cada momento. Diseñados para quienes valoran lo hecho a mano, lo efímero y lo verdaderamente especial, cada par cuenta su propia historia, por lo que no hay dos iguales. Para conservarlos bonitos durante más tiempo, evita el contacto con agua, perfumes o productos químicos, y guárdalos en un lugar seco cuando no los uses.