Percebes gallegos vivos recogidos a mano por percebeiros en la Costa da Morte, la pesca de marisco más extrema de la península. Los percebeiros bajan a las rocas con el mar batiendo y traen el producto pieza a pieza, jugándose la marea. Carne dulce, mineral, con el sabor concentrado del Atlántico bravo y la textura única del cirrípedo: ese pequeño pulgar marino que justifica el precio en mesa de gala. Cocidos al momento con agua de mar (o agua con sal marina abundante), un golpe de hervor y al plato. Sin más; el percebe pide cocción mínima y silencio en la mesa. Llegan vivos al puesto, lavados con agua de mar fría, listos para cocción inmediata. Dos formatos: ~250 g (1 pers., aperitivo principal de gala) o ~500 g (2-3 pers., entrante de mesa larga). Caja isotérmica con SEUR Frío. Producto vivo: consumir en 24 h desde la recepción. Cocción rápida. Agua con sal marina (60 g/l) hirviendo, 60 segundos desde que recupera el hervor, escurrir y servir templados con paño de lino. Peso aproximado ±10 %.