Nunca había comido tanta piña como en este viaje. En Corea descubrimos que la fruta puede ser toda una experiencia: increíblemente dulce, perfectamente presentada y tan bonita que parecía salida de un mercado de verano. Fue ahí donde encontré una pequeña piña hecha completamente a mano por artesanos en Seúl utilizando glass beads. La vi y, sin pensarlo dos veces, supe que tenía que regresar con nosotras. Hay piezas que simplemente sabes que pertenecen a Emila. Al volver al taller, la convertimos en el protagonista de este collar, elaborado completamente a mano con lampwork beads en tonos azul profundo que hacen resaltar cada detalle de la piña y evocan esos días de verano que quisieras repetir para siempre. Pineapple crush es un pequeño recuerdo de Corea transformado en joyería. Una pieza divertida, colorida y llena de personalidad, creada para las girls que encuentran magia en los detalles y creen que los mejores viajes también pueden llevarse puestos.