Pirata: La alianza enológica de Benjamín Romeo e Ismael Gozalo Pirata es una de las creaciones más singulares y exclusivas del panorama vinícola español, fruto de la complicidad entre dos figuras fundamentales: Benjamín Romeo, alma de Bodega Contador en b, e Ismael Gozalo, genio creativo de MicroBio Wines en Segovia. Este blanco, a menudo concebido como una rareza de producción limitada, es una elección ineludible para el aficionado que busca comprar online etiquetas de autor, valoradas por su honestidad técnica y su capacidad de trascender cualquier denominación de origen. Su prestigio reside en la unión de dos mundos, posicionándose como un referente indispensable para quienes valoran la autenticidad y la visión vanguardista de dos de los enólogos más influyentes de España. Este vino es un coupage excepcional que fusiona la identidad de dos terruños distintos. Aporta un 50% de Verdejo prefiloxérico procedente del Pago de los Navales, en Nieva (Segovia), cultivado sobre suelos arenosos y cascajo a gran altitud. El 50% restante lo aporta Benjamín Romeo desde San Vicente de la Sonsierra (La Rioja), con una mezcla de variedades autóctonas: Viura, Garnacha Blanca y Malvasía, asentadas sobre suelos arcillo-calcáreos de gran tipicidad. El cultivo sigue prácticas de mínima intervención y respeto absoluto por la planta, buscando la pureza del fruto en cada viñedo. Su elaboración es un ejercicio de artesanía pura. Tras fermentar por separado en barricas de roble, el vino madura conjuntamente durante unos 10 meses en una cuba de roble ovalada, permitiendo una integración armónica. El proceso destaca por la ausencia de correcciones, enzimas o filtrados, trabajando siempre con sus lías finas para aportar textura. Este afinamiento sutil busca elevar la complejidad aromática y la estructura sin que la madera enmascare la vibrante energía frutal, el carácter balsámico y la esencia mineral que definen a este proyecto. Visualmente luce un brillante y cristalino color amarillo pajizo. En nariz es complejo y afilado, desplegando notas de fruta de hueso, cítricos, flores secas, recuerdos minerales y un sutil toque de whisky de malta. En boca resulta untuoso, graso y voluminoso, manteniendo una acidez vibrante y equilibrada con un final largo, sabroso y profundamente persistente, siendo una experiencia única para quienes buscan descubrir horizontes enológicos más allá de lo convencional.