El Prunus persica var. platycarpa, comúnmente llamado Paraguayo, es una variedad del melocotonero que destaca por su fruto achatado, de piel aterciopelada y pulpa dulce y jugosa. Su árbol no solo es apreciado por su producción de deliciosas frutas, sino también por su bella floración primaveral en tonos rosados, que añade un toque ornamental al jardín o huerto. CÓMO CUIDAR PARAGUAYO Altura: Puede crecer entre 2 y 5 metros, dependiendo del portainjerto y la poda. Hojas: Caducas, lanceoladas y de color verde intenso. Flores: De color rosado, aparecen a finales de invierno o principios de primavera antes de la brotación de las hojas. Fruto: Paraguayo achatado, con piel aterciopelada de color amarillo-rosado y pulpa jugosa, dulce y muy aromática. Ubicación y luz: Necesita pleno sol para un correcto desarrollo y una producción óptima de frutos. Se recomienda plantarlo en un lugar protegido del viento para evitar daños en sus flores y frutos jóvenes. Riego moderado: Durante los primeros años, requiere riego frecuente para fortalecer el sistema radicular. En árboles adultos, el riego debe ser moderado, aumentando la frecuencia en verano o en épocas de sequía. Evitar el encharcamiento, ya que puede provocar enfermedades en las raíces. Temperatura y resistencia: Necesita un período de horas frío en invierno para una buena floración y fructificación. Tolera temperaturas de hasta -15°C, aunque las heladas tardías pueden afectar la floración y reducir la cosecha. Poda: Se recomienda una poda de formación en los primeros años para darle una estructura fuerte. La poda de mantenimiento en invierno ayuda a eliminar ramas secas y mejorar la producción de frutos. Es importante realizar un aclareo de frutos en primavera para obtener paraguayos de mayor tamaño y calidad. Fructificación y cosecha: Florece a finales de invierno o principios de primavera. Los frutos maduran en verano (junio-julio, dependiendo del clima). Es una variedad autofértil, por lo que no necesita otro árbol para producir frutos. Sus paraguayos son ideales para consumir frescos, en postres o en zumos por su sabor dulce y aroma intenso. Sus frutos son ricos en vitaminas A y C, fibra y antioxidantes, favoreciendo una dieta saludable. Es una excelente opción para huertos urbanos o incluso el cultivo en maceta, si se elige un portainjerto adecuado. Su floración primaveral no solo es decorativa, sino que también atrae polinizadores como abejas. El paraguayo es un árbol frutal perfecto para quienes buscan una opción productiva, resistente y con frutos de sabor excepcional Descubre más variedades de árboles frutales en este enlace.