Olas y asfalto se vienen a juntar, concreto y mar, a bailar. Momentos que el tiempo logran detenersedonde cuerpo y tabla, juntos, se entretienen. Dos mundos que parecen distantes, bailan juntos, como almas vibrantes.El tiempo se apaga, mi alma se revuelca,y en cada rincón, la libertad se me acerca. El viento en rostro, la inercia en la piel, una libertad que nunca se compara en papel. Instantes que hacen la vida brillar, adrenalina y calma, en su danza sin cesar. El sol me acaricia, se abraza a mi piel,entre lo rebelde y lo natural, todo es fiel.Sombras y luces se logran fundir, en colores cambiantes que laten en mí. Recuerdos que viven, que nunca se van, momentos presentes que siempre estarán. La luz del día, guía sutil, dibuja colores que laten en mí. Persigo el sentimiento, lo busco sin cesar,como el sol en el cielo que nunca deja de brillar.Es una llama que arde, una sed que no basta,una pasión que fluye y una energía que arrasa. Lecciones de vida que nunca se irán, sonrisas y olas que siempre estarán. Lo profundo del mar y lo rudo de la ciudad, se encuentran en arte, lleno de verdad.