Rose me Twice parte de una frase que se repite como un eco, “Rose is a rose is a rose…”, y la convierte en una rosa clara, directa y llena de matices. Jean-Claude Ellena se mueve aquí dentro de un universo inmenso, más de 40.000 variedades, y elige una lectura que no busca lo opulento, sino lo preciso, una rosa natural que respira, con un equilibrio entre pétalo, savia y piel. La salida es de rosa natural, fresca y transparente, como un ramo recién cortado, con esa sensación ligeramente húmeda y luminosa que tiene la flor cuando aún conserva el rocío. En la piel se percibe nítida y elegante, con un punto “té” muy sutil, esa firma olfativa que se asocia a las rosas híbridas tipo té, donde aparece una faceta delicadamente violeta y té, ligada a la ionona. En el corazón, la grosella roja aporta un giro frutal fino y ácido, como un destello jugoso que levanta la rosa sin endulzarla. Esta parte se siente más vibrante y moderna, una rosa con pulso, con un contraste entre lo floral y una fruta roja crujiente que da energía y hace la estela más adictiva. En el fondo, el follaje verde devuelve la sensación de tallo y hoja, como si la rosa estuviera aún entera, y el almizcle blanco deja un acabado limpio, suave y muy piel. El resultado es una rosa que evoluciona de lo floral puro a un corazón frutal fresco, terminando en un rastro verde y almizclado, discreto, refinado y fácil de llevar. Notas olfativas: Notas de salida: Rosa natural. Notas de corazón: Grosella roja. Notas de base: Follaje verde, almizcle blanco. Si quieres probarlo pídenos una muestra en tu próximo pedido.