Sahumerio de Copal (Artemisia Tridentata) Tamaño aproximado: 12 cm Peso aproximado: 30 gr. Procedencia: México PROPIEDADES COPAL EL Copal también conocido como el Néctar de los Dioses, está hecho de la planta Artemisia Tridentata y crece en la costa de México y California. En la época prehispánica el humo del Copal se usaba frecuentemente para hacer limpias de personas y lugares. Los antiguos mayas y aztecas lo consideraban un dios cuyos poderes mágicos y religiosos lo convertían en un protector. Se usa para la limpieza y energetización de personas, espacios y minerales. Con su fuerte aroma cítrico fresco se parece mucho al incienso. Esta es una buena opción para cualquier persona que realice trabajos de energía, purificación o curación. Su aroma neutraliza, equilibra, resulta fresco y estimulante, a la vez que calma la ansiedad e invita al relax. Ayuda a abrir nuestro corazón al amor y a la luz. Combate la tensión y el insomnio. Potencia la armonía. Aumenta la concentración y el relax. Potente canalizador de energías, perfecto para meditar. USOS Principales situaciones donde se recomienda quemar un Sahumerio de Yerba Santa y Salvia Blanca: Ante un nuevo comienzo: ya sea una mudanza, un empleo nuevo o ante un nuevo negocio. Después de haber tenido contacto con una persona cargada de energía negativa o enferma. Antes de meditar. Después de un periodo de convalecencia como una enfermedad. Después de una discusión. Antes y después de una sesión de terapia. CÓMO SE USA Este ritual de purificación es una práctica universal. Necesitas un sahumerio, una pluma o abanico y un cuenco para recoger la ceniza que sea resistente al calor, como una concha de abulón o un sahumador. Enciende la salvia dentro del cuenco, preferiblemente con una cerilla. Sopla para avivar el fuego y deja que se apague. ¡Cuidado con las chispas! Sahumar: acerca el humo a las personas que participen en el ritual. Con el abanico, dirígelo a la cabeza, los brazos, las piernas, la espalda... Limpieza: recorre el espacio a purificar con el cuenco, dispersando el humo con la pluma o abanico. Hazlo llegar donde tu intuición te guíe. Recuerda que la intención es la base de cualquier sahumerio: si tu corazón es puro y tu anhelo noble, potenciarás sus efectos. Ventilar después de su uso. No inhalar el humo directamente.