Rutina pensada para resolver lo que más se nota al espejo: tono apagado, textura irregular, poro visible y “cara cansada” a media mañana. En dos gestos obtienes luz estable, superficie más lisa y confort que dura sin acabado graso. En 7 días notaras una piel con luz limpia, aspecto más fresco y confort desde la primera aplicación En 14 días brillos bajo control y una hidratación elástica que aguanta horas En 38 días el tono se homogeneiza, las marcas recientes se perciben atenuadas y el poro menos marcado, reduciendo la necesidad de maquillaje Es apto para todo tipo de pieles y se ha de aplicar antes de la crema. Importante: Evita exfoliaciones fuertes la misma mañana con la aplicación del Serum Si tu piel es sensible prioriza una introducción lenta Constancia > intensidad: mejor todos los días con la cantidad correcta, que "mucho" de vez en cuando