La que se come sin pensar. Fundente en el corazón, con la superficie caramelizada al horno hasta ese punto exacto en el que el tostado aporta y no amarga. Sin adornos, sin salsas, sin nada que la tape.El ingrediente mandaQueso crema, nata y huevo. Tres ingredientes buenos y ninguno más. Cuanto más corta es la lista, más se nota la calidad de lo que hay en ella.Por qué es difícilSin base de galleta —imposible sin gluten sin perder textura— la tarta tiene que sostenerse sola. Eso obliga a un control de horneado mucho más fino: unos minutos de más y se seca, unos de menos y no cuaja el centro. Cada tarta se hornea y se vigila individualmente.Cuándo pedirlaLa opción segura cuando no sabes qué le gusta a quien la va a comer. Gusta a todo el mundo, incluidos los niños y los que dicen que no quieren postre.