La marca italiana Technomousse lleva más de 40 años trabajando materiales plásticos y en los últimos años se ha especializado en los tan demandados mousses o espuma antipinchazos tanto para moto como para bicicleta. Su modelo Green Constrictor dispone de una estructura con una especial forma de aro abierto que permite insertar la cámara dentro del protector, lo que supone una protección total frente a pinchazos y cortes de llanta. El material plástico de su construcción es un conjunto de espumas de células cerradas de última generación que no pierde propiedades y, aun utilizando líquidos antipinchazos, no tiene fecha de caducidad. Es decir que no perderá propiedades con el tiempo, por lo que tan solo tendrás que estar atento de renovar el líquido sellante si lo llevas con tubeless. Este logro ha sido conseguido tras múltiples ensayos e investigaciones en todo tipo de situaciones y han logrado que no desfallezca su rendimiento. Además es ligero (360 gramos ha pesado en nuestra báscula para rueda de 29”), dúctil y flexible al tacto por lo que su instalación es bien sencilla, no tardarás más de 1 minuto en introducir el aro Technomousse dentro de la cubierta. Si lo montas con cámara, deberás tener en cuenta que la cámara deberá ser de una medida inferior a la de la rueda, para que el mousse lo abrace completamente. También es importante elegir bien el tamaño en función de tu diámetro y ancho de neumático. Para nuestro test hemos probado el modelo de 29”, válido para medidas de 2,25 a 2,50 de ancho y lo hemos montado en una e-bike endurera, a sabiendas de la exigencia en cuanto a peso soportado y terrenos abruptos. Las ventajas de este tipo de protección son múltiples. De cara los pinchazos, al tener el aro de espuma entre la cámara y la cubierta te salvará casi al 90% respecto a pinchazos, pellizcos y cortes por llanta. Como protector de llanta también cumple su función y está especialmente indicado para llantas de carbono.