Dos códices que se volvieron a juntar: El Códice Tro-Cortesiano, Codex Tro-Cortesianus o Códice Madrid es un códice maya. Está considerado el libro más importante del Museo de América de Madrid, y una de las piezas más destacadas de toda la colección, aunque por motivos de conservación y para minimizar daños, lo que se expone al público es un facsímil y el original permanece guardado en la cámara acorazada del museo. Es un manuscrito mesoamericano precolombino que proporciona un registro visual y textual de las prácticas y creencias culturales indígenas. En la segunda mitad del siglo XIX se localizaron dos fragmentos separados. Cuando se estudiaron ambos fragmentos, se descubrió que formaban parte del mismo libro. Tienen una longitud de 4,6 + 2,38 metros. La suma del Códice Troano y el Códice Cortesiano da lugar al Códice Tro-cortesiano, que mide la friolera de 6,82 metros. Esta larguísima tira, que se utilizaba como soporte, no es exactamente papel, sino que está hecha con fibras vegetales de cactus como el maguey, el agave o la pita, aglutinadas con coma natural y recubiertas con un ligero estuco de cal. Este códice se considera un valioso artefacto que ofrece una visión del mundo de las sociedades mesoamericanas anteriores al contacto europeo. Es uno de los cuatro únicos códices mayas prehispánicos que se conservan, junto con el Códice de Dresde (Biblioteca Estatal Sajona y Universidad de Dresde, Dresde), el Códice de París (Biblioteca Nacional de Francia, París) y el Códice Maya de México, o Códice Grolier, (Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, Ciudad de México), Creado a principios del siglo XVI, durante la época de la conquista española del Imperio azteca, el Códice Tr-Cortesiano se compone de múltiples secciones o páginas, cada una de las cuales contiene intrincadas ilustraciones acompañadas de textos jeroglíficos. Estas imágenes y glifos transmiten una serie de temas importantes para las culturas indígenas de la región.