Thylacinus cynocephalus, conocido como tilacino o “lobo de Tasmania”, fue un marsupial carnívoro recientemente extinto cuya morfología general convergía notablemente con la de los cánidos placentarios. Su anatomía craneal constituye uno de los aspectos más característicos y funcionalmente relevantes de la especie. El cráneo de Thylacinus cynocephalus era alargado, estrecho y relativamente bajo, con un perfil dorsal casi rectilíneo. Podía alcanzar aproximadamente 21–24 cm de longitud en individuos adultos, mostrando proporciones gráciles en comparación con depredadores placentarios de tamaño similar. El rostro era especialmente elongado, con nasales largos y un hocico estrecho, lo que contribuía a una apariencia superficialmente similar a la de un cánido, aunque con diferencias estructurales claras a nivel osteológico. Las órbitas eran relativamente pequeñas y orientadas lateralmente, lo que sugiere un campo visual amplio pero con menor solapamiento binocular que en muchos depredadores especializados. Los arcos cigomáticos estaban bien desarrollados pero no eran extremadamente robustos, indicando una musculatura mandibular eficaz pero no tan potente como en grandes carnívoros placentarios. La mandíbula inferior era alargada y ligera, articulada de manera que permitía una apertura bucal excepcionalmente amplia, estimada en torno a 70–80 grados, uno de los rangos más altos entre mamíferos. La dentición estaba compuesta por 46 dientes, con incisivos pequeños, caninos moderadamente desarrollados y premolares y molares con cúspides afiladas adaptadas al corte de carne, aunque menos especializados que los carnasiales de los carnívoros placentarios. Medidas aproximadas del Thylacinus : Escala 1:1 Completa Longitud cráneo 250 mm Incluye soporte Incluye base en madera