Cremoso hasta el punto en que la cuchara casi no encuentra resistencia. El café por debajo, sin amargar. Y el Baileys presente pero educado — lo suficiente para que sepas que está, nunca tanto como para que sea lo único que notes.El ingrediente mandaMascarpone auténtico, café espresso recién hecho, huevo fresco y Baileys en la proporción que nos costó más de veinte pruebas encontrar. El primero que hicimos sabía a licor. El bueno sabe a tiramisú.Por qué es difícilUn tiramisú vive de sus bizcochos, y los bizcochos de soletilla sin gluten comerciales se deshacen en cuanto tocan el café. Hacemos los nuestros en el obrador precisamente por eso: para que absorban lo justo y mantengan las capas de pie cuando cortas.Cuándo pedirlaEs la favorita de quien dice que no le gustan los dulces. Para una cena de invierno, para una sobremesa larga, para regalar sin recurrir al chocolate.