Hay un momento del día que cada aroma de Mallorca lleva dentro. El mediodía en el Pla, bajo la única sombra de una higuera. Los campos de almendro en flor a finales de enero. Un camino de piedra en la Tramuntana con la niebla todavía enredada entre los pinos. Esta vela recoge ese momento y lo deja encendido en tu casa el tiempo que haga falta. 120 g de cera vegetal, 20 horas de combustión. La vierte a mano una cerería mallorquina, en tandas pequeñas, así que ninguna sale exactamente igual a la anterior. Cuando se termina, el vaso se queda: sirve para guardar lo que quieras después. Disponible en tres aromas — Higuera del Pla, Flor de Almendro, Pino de la Tramuntana — cada uno con su propio carácter, pensado para un rincón distinto de la casa. Cuida tu vela y aprovecha al máximo cada combustión: consulta aquí las instrucciones de uso.