Elaborada artesanalmente con auténtica cera de abeja, esta vela presenta un diseño cilíndrico con patrón de panal que resalta su pureza y origen natural. Su color miel transmite calidez y su aroma suave, propio de la cera de abeja, crea una atmósfera armónica y acogedora. Encender una vela de cera de abeja no solo ilumina el espacio con una luz cálida y serena, sino que también se asocia con tradiciones de limpieza energética, renovación y conexión con la naturaleza. 🔸 Ritual del día 11 de cada mes El número 11 es considerado un número maestro, cargado de intuición, fuerza espiritual y apertura a nuevas oportunidades. Por eso, muchas personas utilizan esta vela cada día 11 como símbolo de intención y manifestación. El ritual consiste en encender la vela en un ambiente tranquilo, pedir claridad para los nuevos caminos y dar gracias por lo recibido. Se cree que el fuego de la cera de abeja potencia la energía positiva, ayuda a dejar atrás cargas emocionales y favorece la conexión con los deseos más profundos.